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Columna de abogado Rodrigo Weisner “¿Qué se requiere para desarrollar el potencial hidroeléctrico?

El informe elaborado por la División de Desarrollo sustentable del Ministerio de Energía constituye un esfuerzo interesante, aunque no suficiente, para avanzar en la discusión de la posibilidad de la planificación territorial no urbana, enfocada al desarrollo de energía hidroeléctrica del país. En efecto, este estudio puede constituir un insumo importante al momento del desarrollo de las distintas estrategias de desarrollo regional, que presentan una dicotomía no menor: un proyecto hidroeléctrico de mediana o gran escala, necesariamente servirá para abastecer energía a territorios distintos del que soporta el proyecto, generando una tensión entre los que necesitan la energía (ciudades, proyectos productivos)  versus los que reciben las externalidades de los mismos.

Para abordar este aspecto, el estudio plantea una estrategia para identificar los denominados “Objetos de valoración” (OdV) como aquellos “valores biológicos, ecológicos, sociales o culturales significativos o de importancia crítica, y que requieren de algún grado de protección de conservación o protección”, atributos que “debieran ser considerados al momento de desarrollar…la hidroelectricidad”. Con esto se pretende definir una metodología que intenta abordar con criterios objetivos, una forma de ponderar los OdV  y tenerlos a la vista en los procesos de desarrollo de este tipo de centrales de energía. Sin embargo, la realidad, que da cuenta el propio informe, hace que por ahora estos esfuerzos queden en simples estudios, dado que, como lo indica el trabajo, en nuestro país “no existe una política o instrumentos…que impliquen un grado de protección”.

En la misma línea, pero por razones diversas, resulta interesante, aunque un poco apresurada, la sugerencia que nuestro país posee un potencial hidroeléctrico de 11.320 MW, más un potencial adicional de 494 MW en cuencas que no fueron objeto del estudio en reseña. Interesante es también que el estudio haya considerado en el análisis del potencial, las restricciones (o posibilidades reales) impuestas por la cercanía o lejanía de la transmisión, factor crítico para todo proyecto de energía. En ese sentido, es una buena noticia el hecho que el estudio arroje que el 68% de las sub cuencas con potencial hidroeléctrico se encuentren a menos de 30 km. de alguna línea perteneciente al sistema, dejando abierta la interrogante de la factibilidad real  de inyección o altos costos por peajes.

El gran problema de este estudio, y del que lamentablemente no se hace cargo,  es que la generación de hidroelectricidad está entregada en un 100% a la iniciativa privada, y el Estado tiene sólo un rol de revisión a través de los distintos permisos y autorizaciones. Al no haberse incorporado este aspecto en este estudio, se echa de menos un análisis que daba para un capítulo completo, el que podría denominarse: “¿Qué se requiere para desarrollar el potencial hidroeléctrico?”, de manera de identificar las barreras y obstáculos existentes para lograr la concreción del potencial hidroeléctrico, siempre que estemos de acuerdo en que desarrollemos ese potencial, lo que, como país importador de hidrocarburos y carbón, no debiésemos tener dudas en avanzar.

Columna publicada en revista Electricidad

www.revistaelectricidad.cl

Rodrigo Weisner, socio de Puga Ortiz Abogados