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Columna de Cristián Saieh en DF: “Cambios legales en la legislación laboral. Obligados a negociar”.

De acuerdo al programa de gobierno, a la eliminación del Multirut  se sumarán varios cambios en el proceso de negociación colectiva. Se suprimirá el derecho de reemplazo; se flexibilizará la negociación entre empresa y sindicato; se fortalecerá la huelga y se intentará avanzar hacia una sindicalización forzosa – punto que seguramente no prosperará.

Lo anterior configura un cambio de paradigma en los procesos de negociación colectiva que nos lleva a reflexionar sobre las destrezas que empresarios deberán desarrollar. Porque en la gran mayoría de las compañías los ejecutivos no están acostumbrados a relacionarse con sindicatos a través de canales fluidos de negociación. La supresión del Multirut y los demás cambios señalados implicarán que se iniciarán complejos procesos de negociación colectiva que los gerentes no imaginaban ni en el peor de sus sueños. Y lo que indica la experiencia es que, sin perjuicio de las herramientas técnicas y legales, las destrezas negociadoras son las que hacen la real diferencia a la hora de anotarse éxitos en la negociación colectiva.

Y ¿cuáles son las habilidades a desarrollar? La más importante es saber prepararse. Lamentablemente, la improvisación es connatural a nuestra idiosincrasia. Nos enorgullecemos de la “chileanway”  lo que es un error grave. Las relaciones laborales  y la negociación colectiva requieren de ejecutivos que generen un plan concreto y sólido de negociación colectiva. En efecto, no existe preparación excesiva, sólo insuficiente.  Abraham Lincoln, seguramente el presidente más capaz de la historia de USA, decía: “cuando me preparo para negociar con una persona pienso un tercio del tiempo en mí y en lo que voy a decir y dos tercios del tiempo en él y lo que dirá”.

Segundo, es indispensable pensar con claridad en los momentos de presión, esto es, “subir al balcón” (William Ury)  mirando el proceso en perspectiva. Seguidamente, empatizar será una herramienta central ya que los ejecutivos exitosos negocian pensando “con la mente” del dirigente que tienen en frente, independiente que tenga o no la razón, ya que lo que realmente importa es cómo él ve el mundo.

La tercera habilidad es la adaptabilidad y creatividad ya que las soluciones suma cero no servirán; será necesario sumar más para ambas partes. La generación de confianza a través de la entrega de información completa a los dirigentes será clave. Por último, entender que la huelga se transformará – con los cambios legales que se incorporarán- en una herramienta real de poder de los sindicatos (hoy solo un 20% de las huelgas votadas se hacen efectivas y duran muy pocos días). Los países desarrollados tienen mecanismos de negociación colectiva flexibles y hacia allá vamos. Pero lo que realmente los distingue es que sus ejecutivos entrenan sus habilidades negociadoras en forma permanente y preparan sus negociaciones colectivas a fondo.

Una máxima de un negociador exitoso: por cada minuto de negociación, al menos uno de preparación. Es la tarea que nos deja la eliminación del Multirut y de los profundos cambios que se avecinan.

Cristián Saieh, socio de Puga Ortiz